
Sobre políticas de alianzas y experiencias de lucha contra el neoliberalismoEl método noruego
Asbjørn Wah
(CEPRID, Bolpress).- A pesar de la ofensiva neoliberal que aún asola nuestros países, los movimientos y la izquierda en Noruega han tenido algunos éxitos en los últimos años. Se han construido nuevas alianzas no tradicionales. Se han desarrollado nuevos métodos de trabajo. Se han logrado algunas victorias importantes. Hemos conseguido empujar al partido socialdemócrata hacia la izquierda en algunos temas importantes.
En 2005 nos deshicimos del gobierno más de derecha y neoliberal que haya tenido nunca nuestro país, y lo reemplazamos por un gobierno de centro izquierda, con participación del Partido Laborista (socialdemócrata), el Partido del Centro (1) y el Partido de la Izquierda Socialista. La plataforma política de este gobierno de coalición es probablemente la más progresista en la Europa de hoy (2).

En el marco de la correlación de fuerzas desfavorable que prevalece hoy en la sociedad, estos son logros importantes, y nuestros compañeros de otros países han expresado gran interés por las experiencias noruegas en estas áreas. Por lo tanto puede resultar útil analizar más en profundidad lo que ha sucedido, lo que se ha logrado, y lo que hemos aprendido de las experiencias concretas –de las buenas y de las malas.
El contexto político
Cuando comenzaron a desarrollarse estas nuevas tendencias en la izquierda política durante la década de 1990, la situación en Noruega se caracterizaba también por la existencia de una ofensiva neoliberal. Las privatizaciones y licitaciones competitivas eran los temas centrales de la agenda. Los servicios públicos sufrieron el ataque. El movimiento sindical estaba a la defensiva. La desregulación y los ataques generalizados al sindicalismo y los derechos de los trabajadores no encontraron mayor resistencia, entre otras cosas porque se negociaban concesiones y se entregaban posiciones en las mesas de negociación. Un movimiento obrero relativamente despolitizado, des-radicalizado y burocratizado fue tomado por sorpresa por la ofensiva neoliberal, y la ideología del pacto social no fue capaz de explicar las nuevas políticas agresivas de las fuerzas capitalistas. Como resultado, se produjo una gran confusión ideológica y se recibieron golpes muy duros.
El liderazgo socialdemócrata “pragmático y realista” siguió las tendencias políticas dominantes y adoptó muchas de las ideas neoliberales. El clímax de este proceso en Noruega se alcanzó cuando un gobierno laborista llevó adelante en 2000-2001 algunas de las reformas de mercado más importantes de los tiempos modernos. Allí se concretó la privatización parcial de la empresa estatal de telecomunicaciones (Telenor) y de la empresa petrolera estatal (Statoil), y también se reestructuró todo el sector hospitalario en base a un modelo orientado al mercado. Al mismo tiempo, el Partido habilitó la licitación competitiva para los servicios públicos a nivel municipal.
La reorientación del movimiento sindical
En esta situación, algunos compañeros y compañeras dentro del movimiento sindical comenzaron a reevaluar sus políticas. El Sindicato de Empleados Municipales y Generales y su Presidente, Jan Davidsen jugaron un rol decisivo en estos acontecimientos –además de numerosos consejos obreros locales y ramas sindicales. Reconocieron que el movimiento sindical enfrentaba una situación nueva, y defensiva, y comenzaron a discutir y a analizar nuevas formas de enfrentar y detener la ofensiva neoliberal.
Se identificaron, en forma más o menos clara, nuevos objetivos, que se pueden resumir en los siguientes puntos:
-detener la política privatizadora
- cambiar la opinión pública
- torcer la hegemonía política hacia la izquierda
- empujar al partido socialdemócrata hacia la izquierda
- crear una alianza de mayoría de centroizquierda en el Parlamento
- cambiar la correlación de fuerzas en la sociedad.
En otras palabras, ya no se trataba sólo de una lucha sindical estrechamente concebida, sino de un proyecto más amplio y general para cambiar la sociedad. Entre otras cosas, la derechización del partido socialdemócrata fue un elemento importante que hizo necesario que el movimiento sindical asumiera una responsabilidad política de mayor envergadura. La situación exigía una renovación –organizativa además de política.
Distintas corrientes e iniciativas de izquierda en el movimiento sindical, así como en los movimientos aliados, han seguido de muchas maneras este camino, y en una evaluación retrospectiva, podemos identificar cuatro pilares centrales que han contribuido a obtener resultados positivos:
1) Poner el énfasis en nuestros propios análisis –nuestra comprensión de los acontecimientos actuales.
2) La construcción de nuevas alianzas, amplias y no tradicionales.
3) La generación de alternativas concretas a la privatización y a la mercantilización.
4) El desarrollo de los sindicatos como actores políticos independientes.
A continuación, presento un análisis de estos cuatro pilares y de lo que se ha conseguido a partir de la reorientación de una parte (todavía minoritaria) del movimiento sindical –así como de las fuerzas y movimientos aliados.
Lea el escrito completo es esta dirección:http://rcci.net/globalizacion/2008/fg738.htm
Sobre Noruega: http://www.paises.com.mx/noruega/bandera.html
Notas
1. El Partido del Centro es un partido de agricultores o partido rural, que se ha radicalizado al ser una de las fuerzas que lideró las campañas exitosas en contra del ingreso de Noruega a la Unión Europea (entre 1972 y 1994)
.2. Las experiencias reales de este gobierno, sin embargo han sido mixtas. Como éste no es el tema de este artículo, los que estén interesados en nuestras experiencias con el gobierno de centro izquierda, pueden ver un análisis anterior del tema en mi artículo “Left Parties in Government: The Norwegian Case”: http://www.rosalux.de/cms
3. Ver www.velferdsstaten.no. El autor de este artículo ha sido el coordinador nacional de esta alianza desde sus inicios.
4. Además del Sindicato de Empleados Municipales y Generales, han participado los siguientes sindicatos: el Sindicato de Servicios Civiles, El Sindicato de Educadores Sociales y Trabajadores Sociales, el Sindicato de Maestros, la Asociación de Enfermeras/os y la Asociación del Personal de la Salud y Cuidados Sociales. Los tres primeros eran afiliados a la Confederación Nacional de Sindicatos de Noruega. El sindicato de enfermeras/os estaba afiliado a la Confederación de Sindicatos Académicos y Profesionales, en tanto que el sindicato de maestros no estaba afiliado a ninguna confederación. El sindicato mencionado en último lugar estaba afiliado a la Confederación de Sindicatos Vocacionales, pero posteriormente se ha fusionado con el sindicato de trabajadores municipales.
5. El sector público redujo su participación en el Producto Bruto Interno de Noruega del 52 al 43 por ciento entre 1992 y 1998.
6. En 2000-1 los movimientos locales desarrollados tanto en Finnmark como en Nordland (dos condados del norte del país) se opusieron a los efectos de las políticas neoliberales.
7. El término “un nuevo rumbo político” ha sido usado mucho por la izquierda en Noruega durante los últimos años para exigir un cambio en la política – una toma de distancia del neoliberalismo y de la desregulación y privatización, hacia políticas progresistas con un mayor control democrático de la economía. Esto incluye una crítica a las políticas de los gobiernos socialdemócratas y de derecha, que en realidad no difirieron mucho entre sí durante las décadas de 1980 y 1990. Es en ese mismo sentido que se usa en este artículo.


















1 comentarios:
Gracias por la info, muy interesante. Desconocía prácticamente todo sobre Noruega, has despertado mi curiosidad.
Publicar un comentario en la entrada