Ya suman 116 muertos, después de que el domingo por la tarde anocheciera y sin previo aviso un tornado azotara la ciudad hasta convertirla casi en ruinas.
Los equipos de rescate lograron encontrar a siete personas con vida entre los escombros. Las informaciones que llegan de la zona describen el panorama como "una zona de guerra", con cientos de heridos atendidos en los hospitales que se están quedando sin suministros y con la parte sur de la ciudad aplastada como si un castillo de naipes se hubiera derrumbado.
